sábado, 4 de octubre de 2014

Aracnofilia

   Si, le tengo cariño a esta playa de la Araña, y es que tiene esas pequeñas cosas que te hacen tener ganas de pintar y pintar y mirar a otro lado y pintar y pintar...Y eso que no tiene aguas turquesas, como las tropicales, ni un pueblo precioso con una vista al fondo encantadora como Cadaqués, pero tiene familiaridad y lo mismo vés a alguien bañarse, que a un grupo de remeros botar una jábega, que al pescador lanzar su caña, y eso te hace sentirte bién allí, donde nadie te regaña por apoyarte en su barca varada para pintar
Acuamálaga comenzó aquí, hace ya varios años en que tímidamente varios aficcionados y aficcionadas al noble arte de la pintura al agua, se reunieron para conocerse y arrancar el motor  de este carro artístico donde, si estás leyendo esto, estás subido, subida.
Y tengo que felicitaros y daros mi más sincera enhorabuena, por haber acudido hoy a pintar, a disfrutar, a aprender y a enseñar lo que sabeis.
Se que el veneno de la acuarela ya está inoculado en lo más profundo de vuestro corazón. Sé incluso que algunos y algunas estais locos por coger papel y pincel y hacer acuarelas y acuarelas quizás de manera compulsiva, (quiero hacer eso que he aprendido, que lo sé hacer, que puedo...). Claro que puedes y te aconsejo gastar papel, mucho papel, y mirar, y pintar, y mirar, y pintar.
Y eso, que hemos pintado a pleno sol, sin concesiones a la comodidad, peleando con el lienzo, buscando un ángulo para que no te ciegue la luz. !!Que gente más peleona, estos acuarelistas¡¡
 Así, que hasta la próxima salida de este noble grupo, no me queda más que recomendaros que  esos pinceles gordos, toquen el papel siempre bien cargados de agua.
Salud